Entradas

Mostrando entradas de 2019

De tiempo a destiempo. // Versos

Al verte Te vi caminar, posar, rodear y difuminar el lugar donde solías rondar. Tu grandiosa hermosura sin mesura abatía mi ser con desmesurada holgura. Pude verte, notarte, fue imposible evitar enamorarme de tus raíces coloreadas, y grises. Quizás sea muy pronto, pero sinceramente no prometo mucho, sólo amarte en invierno, en otoño, en primavera y en verano. Te amaré en sequía, y en diluvio. Desde aquél día al verte,  aseguré, entre tanto recorrer: por fin te encontré. Te obsequio Te obsequio mis palabras. Te obsequio el recuerdo: de nuestros primeros besos, de nuestros primeros abrazos, el cruce de nuestras manos, que evitaban de alguna forma: todo lo mundano. Te obsequio el recuerdo: de nuestras primeras miradas, de nuestras primeras carcajadas, de nuestra primera velada. Te obsequio los recuerdos: del tiempo que juntos vivimos, de cuando comimos, jugamos y peleamos, de lo que experimentamos, y lo...

Cartas a Gersa // Epistolario

I             Abril, 1994 Hola querida, no sé si recuerdas como comenzó todo, déjame recordártelo: Fue en aquél solsticio de invierno cuando noté tu existir en ese vasto espacio del universo. Había caminado con los ojos vendados un par de años. Algunas veces solías mostrarme afecto que yo osaba rechazar. No me sentía a gusto aceptar algo que para mí, era extraño. Nos encontrábamos en cada pasillo sin nuestro consentimiento, nos topábamos en cada lugar al que íbamos y yo me hacía la idea de que aquello no era más que algo común que solía suceder, simples causas de algún efecto.  Al paso de un tiempo noté que me hacías falta. Creo que de alguna forma tus abrazos y ese cariño sin mesura que solías entregarme aquellas tardes marcaron una pequeña parte de mi y te hice un pequeño espacio dentro de mi. Debo admitir que fuiste muy valiente al aceptar mi desprecio con tanto aprecio. Pronto comencé a hacerme la idea de que debía conocerte, supongo que...

Un viaje sin destino // Relato

Imagen
Llegó a casa luego de haber estado inmerso en un pesado y abrumador día, todo lo que Dante deseaba era tomar un baño para luego recostarse. Días antes, Dante había conocido una chica hermosa morena de piel, muy elegante, con ojos azabaches muy brillantes, tan oscuros como si su mirada contuviera un universo entero, inmensas galaxias y todo un infinito. Su piel era cálida y estaba aromatizada con cremas de suaves fragancias. Se notaba tan delicada, pero con la capacidad de hacer lo que sea para conseguir cualquier cosa. Se expresaba con maravillosa elocuencia, como si cada palabra hubiese sido creada con tanta magia capaces de significar algo más allá de lo que a simple vista nuestro entendimiento puede interpretar. Luego de un par de horas, Dante se encontraba persuadido por el movimiento de sus labios y su encantadora sonrisa.   Él se preguntó asimismo -¿Pude alguna vez disfrutar una sonrisa tan alegre y con desmesurada belleza?- Mientras ella seguía hablando, él la admiraba t...