Crónicas de ética juzgada.
Amigo mío he venido a consultar el hecho del porqué has querido culparme sobre mis hechos si yo gratamente he sido el reflejo de tus actos. No cuestiono tus palabras, sólo tengo esa duda, creo que a veces no sólo debemos juzgar a otros, tampoco creo que debemos aceptar fácilmente lo que otro haya hecho pero es una injusticia que me culpes a mi sin ver, sin observar o sin querer recordar qué has hecho, supongo que pensarás que todo lo que has hecho, ha estado bien. No he venido a pedir respeto, no, quizás para ti no lo merezco, desde mi punto de vista, si. Ayudarte, para ti fue un problema, que bueno que para mi no lo fue. Bienvenido seas a mi vida, no porque te he permitido ingresar a ella, lograrás hacer desastres, equivocado estás. Dudo mucho que haya aclarado muchos puntos de vistas, pero dudo mucho que tú, hayas cumplido con tus palabras, claro estoy que mucho te has contradicho y eso ha sido más y más cada día; un día lograste decirme que cierto hecho estaba bien, al sig...