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Mostrando entradas de 2015

Invasión mental.

Leandro, mientras en el mueble pensaba, intentaba dar respuesta a muchas cosas que por su cabeza pasaban, sabía perfectamente que pensar es lo más frustrante que existe, pero sabe que es el hecho que menos puede dejar de hacer. Un mal necesario buscaste, lo encontraste y en él te refugiaste.  No hubo manera, no encontró la forma de hacer que todo eso por un momento se dispersara y simplemente lo dejaran. Recordó que contenía en su pequeño bolsillo del pantalón una caja de cigarrillos, sabía que era el momento perfecto de usarlo, inhalar de ello y dejarlo salir, que el humo fluyera bajo la común manía del viento y todo comenzara a estar tranquilo nuevamente.  Ha llegado alguien justo donde él estaba fumando. Leandro, creía que estaría solo y dejaría que nuevamente todo lo incómodo se fuera sin encontrar una forma de desahogo exacta, sino a su manera. Existió una pequeña conversación entre ellos dos; -¿Qué haces aquí?-Preguntó ella con mucha tranquilidad, m...

Crónicas de ética juzgada.

Amigo mío he venido a consultar el hecho del porqué has querido culparme sobre mis hechos si yo gratamente he sido el reflejo de tus actos. No cuestiono tus palabras, sólo tengo esa duda, creo que a veces no sólo debemos juzgar a otros, tampoco creo que debemos aceptar fácilmente lo que otro haya hecho pero es una injusticia que me culpes a mi sin ver, sin observar o sin querer recordar qué has hecho, supongo que pensarás que todo lo que has hecho, ha estado bien. No he venido a pedir respeto, no, quizás para ti no lo merezco, desde mi punto de vista, si. Ayudarte, para ti fue un problema, que bueno que para mi no lo fue. Bienvenido seas a mi vida, no porque te he permitido ingresar a ella, lograrás hacer desastres, equivocado estás. Dudo mucho que haya aclarado muchos puntos de vistas, pero dudo mucho que tú, hayas cumplido con tus palabras, claro estoy que mucho te has contradicho y eso ha sido más y más cada día; un día lograste decirme que cierto hecho estaba bien, al sig...

Otra noche, Luna.

Todos los días parecen ser iguales, cae la noche y la luna comienza a tomar el rol del sol, que estrella tan bonita. Veo la luna y siento su compañía en momentos de angustia, de perdición, en aquellos momentos donde siento que la soledad me consume. Observo la luna y me doy cuenta de que ella siempre estará aquí, a mi lado, a pesar de las circunstancias, me escuchará, me entenderá y nunca me abandonará. La luna se ha convertido en alguien importante con un alma pura, es una hermosa y grandiosa diosa con su hermoso y brillante resplandor. A pesar de que sabemos que la única persona que jamás nos abandona es nuestro “yo” interior, necesitamos creernos que tenemos ese pequeño apoyo de parte de ella, mi hermosa luna.